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Estas semanas pasadas, se encontraron representantes de Israël y de Japón alrededor de una cena. Fue cuando ocurrió un incidente característico de la globalización actual. ¿Globalización es igual a homogeneización?

Al final somos seres humanos

A grandes rasgos el ser humano de cualquier parte del mundo es el mismo. Efectivamente, tenemos todos los mismos órganos para vivir (corazón, hígado, etc.), la misma constitución (piel, sangre, huesos, etc.); a nivel mental, tenemos todos: lógicas, emociones, etc. Que nos hacen encontrarnos, compartir las mismas actitudes en ciertas situaciones, a pesar de ser de diferente cultura, etnia. ¿Entonces podemos homogeneizarlo todo sin problema?

¿Porqué se globaliza, homogeneiza?

Las multinacionales, se vuelven cada vez más fuertes y van colonizando cada vez mayor parte del mundo. Como organismos económicos, lucrativos que son, quieren expandirse para aumentar ingresos, a un coste menor. Por lo que buscan homogeneizar en su proceso de globalización, por ello, vemos el mismo anuncio para un producto disponible en varios países, o una política empresarial idéntica para una misma empresa presente en diferentes países.

En un primer momento, puede ser buena idea y sobre todo efectivo, el homogeneizar un mensaje, un producto o un servicio, al final somos seres humanos capaces de razonar y sentir, en muchos casos de la misma forma. Pero si lo pensamos más, nos damos cuenta que somos todos iguales siendo diferentes al mismo tiempo. Claro, cada uno tenemos nuestras creencias, nuestras culturas, nuestras educaciones que nos hacen singulares.  

¿Qué pasó durante la cena que reunía el primer ministro israelí y el de Japón (ambos con sus respectivas mujeres)?

Pues que el cocinero, realizó de postre bombones presentados en una escultura con forma de zapato. Lo que provocó la indignación de ambos personajes políticos, dado que, en Japón, no descalzarse al entrar en una casa es una falta de respeto gravísima. Imagínense ponerlo de “plato” en una mesa… Se cometió un error al no tener en cuenta las especificidades culturales de Japón.

En el mismo formato, tenemos ejemplos de multinacionales NorteAmericanas que no toman en cuenta los contrastes culturales europeos, y su implementación en el mercado Europeo, se ve complicado. Por ejemplo, En Estados Unidos, un restaurante de comida rápida, ofreciendo “hamburguesa Gourmet” puede verse catalogado en guías de restaurantes gastronómicos. Esto, en Francia, sería impensable.

¿Es la homogeneización la mejor solución?

Estos hechos me hicieron recordar que al acabar la carrera, tuve que hacer una tesis en la que decidí tratar el tema siguiente: “La homogeneización de la publicidad”, desarrollando la idea que asistiríamos a una homogeneización de la comunicación, viendo los mismos anuncios traducidos en un país y en otro; lamentando, entre otros, la pérdida en creatividad que eso supondría. Hoy en día, vemos que efectivamente, las empresas optan por esta homogeneización, perdiendo la identificación del individuo al producto, dificultando la implementación en nuevos mercados, en ciertas ocasiones provocando el rechazo a una marca.

En conclusión, diría que lo mejor es optar por preservar su identidad respetando y entendiendo la identidad del otro. 

Globalización, Homogeneización Y El Zapato Que Casi Causa Un Incidente Diplomático
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